Piso de Acogida Itaca

El piso de Itaca en un inmueble con una capacidad de acogida de 7 personas.

No pretende ser un recurso sanitario, sino un espacio de convivencia con un ambiente lo más familiar posible, ofrecido a personas con SIDA sin recursos económicos ni apoyo familiar. Se trata de posibilitar un espacio para que la persona acogida pueda evolucionar hacia una inserción social efectiva que le posibilite salir de su situación marginal.

 

Destinatarios de Itaca

Itaca acoge a personas enfermas de Sida (es decir, tienen un sistema inmunológico ya afectado por el VIH). Personas además que se encuentran en supinación marginal, es decir sin recursos económicos, sin lazos familiares ni soporte social, con problemas de adicción o con la justicia.

Las vías de acceso es través de la calle directamente (indigentes o en pensión), de altas de hospital y de derivaciones de prisión.

La gran mayoría son personas sin hábitos de vida en común (a no ser la prisión) por lo que tienen dificultades en adaptarse a un ritmo de familia.

No se admiten personas con consumo activo de drogas o que no hayan hecho algún programa terapéutico en este sentido. Normalmente se ayuda a alguna urgencia de apoyo momentáneo a alguna persona antes de ser derivada a un centro terapéutico, Se acompaña a bastantes personas en la etapa de inserción social, después de una comunidad terapéutica.

La infraestructura del piso y la falta de personal sanitario no permiten la estancia de personas que no tengan un mínimo de autonomía personal (sillas de rueda, incontinencias, demencias...) o que sean incapaces de tener una actividad ocupacional diaria por gravedad de la enfermedad. (curas paliativas)

Criterios de intervención

El principal criterio de intervención se fundamente en el respeto absoluto a al vida, el reconocimiento de la dignidad humana y de que la libertad es una tarea personal constante y nunca acabada.

Cada persona atendida debe serlo desde una intervención personalizada, procurando potenciar al máximo sus capacidades, su autoestima y descubriendo sus deficiencias.

Partimos también de la convicción de que sólo se transforma desde la acción concreta y cotidiana. El ambiente cotidiano, para nosotros, puede abrir procesos de cambio en las personas; y que, ofrecer un espacio de relación personal con unos límites claros, ayuda a crecer y a madurar.

Apostamos por la vida en grupo como manera de conocerse a uno mismo, de aprendizaje del diálogo, de la convivencia respetuosa y pacífica.
Creemos que sólo cuando la persona empieza a hacerse cargo de pequeñas tareas, es cuando empieza a ser verdaderamente miembro adulto. Se abre así un camino para llegar a ser responsable de su propia vida y comprometerse con su entorno activamente.
Objetivos de Itaca

1. Crear un espacio de vida lo más hogareña posible, que permita reconciliarse con la propia existencia y con la sociedad en general y desarrollarse en valores humanos.

2. Promover la aceptación de la enfermedad de forma equilibrada y aprender a cuidar la salud de forma integral.

3. Ayudar y apoyar procesos personales que ayuden a conseguir una verdadera libertad personal responsable.

4. Mostrar a través de la experiencia cotidiana que es posible la convivencia con personas estigmatizadas socialmente, como enfermos de Sida, ex delincuentes, extoxicómanos... y crear vínculos de relación y cooperación.

Organización y funcionamiento de Itaca

El piso se organiza alrededor de un grupo amplio de colaboradores voluntarios que a lo largo de la semana se organizan en turnos de mañana, tarde y noche, garantizando una presencia continua en el piso.

Este voluntariado, de procedencia y edades muy diversas (estudiantes, madres de familia, religiosas, jubilados, etc.), colabora en las tareas cotidianas juntos con los acogidos. Ofrece un espacio de relación y de referencia a los acogidos y garantiza que la convivencia discurra según los valores que Itaca propone. Esta forma de organización facilita a la persona acogida un amplio abanico de relaciones personales diferentes que le ayuda más en su integración social.

Este grupo está coordinado por un equipo responsable que lleva a cabo el seguimiento personalizado de cada acogido y marca las líneas de intervención en cada momento. También organiza espacios de formación del voluntariado, de cara a hacer una unificación de criterios en la intervención. Se encarga de resolver los posibles conflictos generado en la convivencia del piso.

La dirección del mismo recae en la titular de la Obra Social Sor Genoveva Masip que asume las tareas de supervisión de la acogida, decisión de entradas y salidas de las personas acogidas y reflexión y formación de todo el equipo responsable. La persona encargada de la coordinación del piso es un miembro de la Fundación “Acollida i Esperança”.

Instalaciones de Can Banús                                                                       primera planta

Primera planta: sala de estar, 2 salas de tv, sala de fumadores, taller de marquetería, gimnasio y sala de fisioterapia, 8 habitaciones dobles para residentes, lavabo-ducha adaptado, lavabos-duchas generales, ascensor.

 


Instalaciones de Can Banús                                                                       segunda planta

 

Segunda planta: 3 habitaciones para residentes (1 triple, 1 doble y 1 simple), lavandería, 2 terrazas, lavabo-ducha adaptado, lavabos-ducha generales, cuarto de huéspedes, 5 habitaciones para el equipo del centro y sala de reuniones.

 

En el entorno de la casa y dentro de la finca: zona ajardinada, campo de fútbol, pistas de petanca, zona de paseo, parking de vehículos, caseta de almacén y de mantenimiento.

Origen de Itaca

Desde el año 1983 la Obra Social Santa Luisa de Marillac, dirigida por las Hijas de la Caridad, se ha dedicado a la acogida, orientación y acompañamiento de personas sin recursos con problemas de droga, Sida y prisión (aunque puntualmente atienden otros colectivos con dificultades sociales).

Hace unos 12 años se encontraron con la situación nueva y grave, de que muchas de las personas que acompañaban morían de forma muy acelerada, muchas de ellas en las aceras de las calles de la ciudad a causa de la nueva enfermedad del Sida.

Desde la citada Obra Social se quiso dar una respuesta a este problema y se movilizó un grupo de colaboradores que contactaban en las calles con personas en estas circunstancias para derivarlas a hospitales, sino era el caso, llevarlas a una pensión de la zona donde poder pasar los últimos días de vida.

Fruto de ese esfuerzo surgió la idea de abrir un piso de acogida para enfermos de Sida en estado avanzado. Se quería ofrecer a gente "sin techo” con una salud deteriorada y con un pronóstico de muerte a medio o corto plazo, la posibilidad de vivir en un ambiente digno y con el máximo calor convivencial que se pudiera lograr. En 1990 se hizo realidad este espacio de acogida, que se llamó ITACA.

Normativa interna

Las personas acogidas tienen, en la entrevista inicial, una explicación de lo que significa la vida en el piso de acogida y se les pide un compromiso de respetar una serie de acuerdos iniciales mínimos que se expresan en el compromiso de pertenencia que se transcribe más abajo.

La idea es marcar un marco límite en el cual la persona se responsabilice desde el principio y que sea punto de referencia en los posibles conflictos que surjan en la convivencia.

[planta baja] [primera planta] [segunda planta]


Itaca

C. Ample 53, 2º 1ª
08002, Barcelona, España.

Tel. (34) 93 315 1757  

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